Educación emocional

lunes, 22 de noviembre de 2010

Para los niños las emociones pueden ser sobredimensionadas. Consideremos que no tienen vivencias suficientes para poner las cosas en perspectiva.

Quienes convivimos con niños, tenemos la responsabilidad de explorar con elllos los sentimientos y enseñarles a manejarlos. Ya que gestionar adecuadamente los propios sentimientos y emociones es clave para establecer relaciones exitosas.




Una manera de hacerlo es a través de las Bellas Artes:

La música

Sea interpretarla o escucharla, nos da una experiencia emocional. Podemos tener una serie de instrumentos musicales a los cuales recurrir:

■una armónica
■una flauta
■algunas sonajas de semilas
■alguna guitarra de juguete.
■Si alguien de la familia toca un instrumento también utilizarlo.

Además instrumentos de elaboración casera:

■botellas y costalitos rellenos con semillas, piedras o arena
■latas y botellas de diferentes tamaños que se toquen con una “baqueta” hecha en casa (un palito bien lijado con estambre enredado en una de la orillas es ideal para ese uso)
■algunas botellas que se llenen con agua hasta diferentes niveles…
■en fin hasta donde nuestra imaginación llegue.
¿Su uso? entre otros, sirve para componer melodías o canciones a las emociones por ejemplo: vamos a tocar la canción del carro alegre.. ahora la canción del carro enojado… triste… abochornado… etc. Los mismos niños irán proponiendo.

Si le gustan las artes plásticas: ¿Que tal modelar las emociones? Con arcilla, masa, plastilina.

Por ejemplo, se puede hacer dentro de una caja (como las de zapatos) una composición de las emociones que se prefieran. O del tema “Yo soy…”

Otro recurso es jugar a actuar las emociones con un mismo diálogo, por ejemplo:

A: Te vendo un pato
B: ¿Cuánto vale?
A: Tres pesos
B: Lo compro

Ese diálogo se dice riendo, llorando, enojado, cansado, avergonzado… etc. La finalidad es ayudar a registrar las emociones y saberlas nombrar.

Los sentimientos son bastante más dóciles cuando tienen nombre.

La expresión corporal: jugar a hacer historias a partir de una propuesta, por ejemplo, hoy vamos a viajar a un lugar muy agradable, piensa en el color y aroma que más te gusté, ahí vamos a jugar libremente.

Otra historia puede ser: vamos en un barco, nos rodean los lagartos, tenemos alas y podemos volar así de que … al final se verbaliza, platicando de manera informal, sobre lo que se experimentó. Cada quien sabemos lo que podemos guiar sin que se salga de control.

O simplemente, jugar a bailar diferentes ritmos, o con diferentes personajes ¡Bailemos como señor grande y enojón!, ¡Ahora como perrito juguetón!… etc

Ojo que no necesitamos ser serios o autoritarios, sólo hagámoslo de manera casual, como uno de los juegos del día, jugando jugando, si le damos tintes serios seguro lo hechamos a perder.
No nos burlemos, podemos reírnos con ellos pero no de ellos, pues eso seguramente los inhibirá.
Escuchemos a nuestros niños, ellos nos dan constantemente las pautas para crecer juntos, y lo padre es que podemos hacerlo divirtiéndonos como enanos ¿No es así?

Vía: http://familialibre.com/blog/3651/jugar-y-aprender-educacion-emocional

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