La hora de la comida

miércoles, 11 de mayo de 2011





Es una preocupación común en miles de padres y madres qué sus hijos estén bien alimentados. El objetivo de los adultos es que los peques crezcan fuertes y sanos. Así se esfuerzan en que coman de todo en las cantidades adecuadas. Esto se convierte en más ocasiones de las que nos gustaría en una lucha de poder.


La persona responsable quiere que su hijo se alimente y olvida una parte más que importante de la alimentación, el alimento emocional. Los niños y niñas comerán felices cualquier comida, si conseguimos asociarla con algo divertido. Para ello es necesario respetar ciertos preceptos:




- Los niños quieren ser como los adultos con los que están, así que comerán lo que nos vean comer.


- A los peques les gusta sentirse "mayores", aprovechar esa fuerza es tan sencillo como decir que ciertas cosas (en este caso comidas) se aprecian mejor a medida que crecemos.


- Inventemos juegos en los que la comida represente "otra cosa", Por ejemplo el combustible de un coche que corre por la habitación (el coche es el niño).




A estos tres preceptos suelen hacerle varias objeciones:




- A mi no me gusta la verdura, dicen algunas personas en mis talleres.


A lo que le pregunto, ¿la comes? y la respuesta suele ser que no, o que la comen poco. En este caso es mejor usar un juego, para que la verdura llegue a los niños de modo agradable. Y tengamos en cuenta que los niños también tienen sus propios gustos...


- ¿Cómo sé que de mayor la va a apreciar?


A esto suelo responder y ¿cómo sabes que no? No estamos diciendo que seguro apreciará esa comida a medida que crezca, sino que para apreciar ciertas cosas la edad es necesaria. Un bebé no aprecia otra cosa que la leche, y a medida que crece prueba otras.


- Si hago juegos de este tipo ¿aprenderá a comer sentado?


A esta objeción suelo responder que los aprendizajes de los modales en la mesa se dan más adelante, y que no necesariamente tienen que aprenderse en la primera infancia. Es otra de las cosas que irán apreciando los niños a medida que crezcan. Además, lo dicho, lo niños quieren hacer lo que ven a sus mayores, siempre que no lo convirtamos en una lucha de poder, por lo tanto si nosotros comemos tranquilos y con modales en la mesa, ellos tarde o temprano querrán imitarnos.






Teresa Garcia


Psicologa Clínica.




Encuentra más recursos e ideas en Sin Castigos.


2 comentarios:

Ama de Casa y Mamá dijo...

Muy lindo post!
Y muy lindo el sitio web de Teresa, no lo conocía... gracias por compartirlo!

clotted cream dijo...

Sí, Sin Castigos es un sitio estupendo, y Teresa una de las mejores psicólogas dedicadas a la crianza,la educación respetuosa, la maternidad/paternidad y el cuidado de las emociones en la relación con nuestros hijos.
Me alegra mucho que te guste su post.

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