Cómo evitar posponer las tareas tediosas

domingo, 4 de abril de 2010

Vía "Nosotros dos":

Imágen vía Wunderweib

Para algunas resulta tedioso guardar los trastes limpios, para otras es tedioso doblar la rompa limpia, para otras es usar la aspiradora...

¿Por qué tenemos la tendencia de posponer las cosas?

Hay actividades que nos parecen tediosas y es por eso que las vamos posponiendo, a veces hasta empeorando la situación.

Para algunas resulta tedioso guardar los trastes limpios, para otras es tedioso doblar la rompa limpia, para otras usar la aspiradora.

Pero ¿por qué nos resulta tan tediosas ciertas actividades? A veces ni sabemos por qué, pero el hecho es que hay que hacerlas.

Quizá no es precisamente la actividad lo que nos disgusta; probablemente sean las circunstancias.

¿Por qué algunas encuentran ciertas actividades relajantes como planchar o lavar ventanas? ¿Acaso la diferencia está en la motivación que recibimos al realizar una actividad?

Entonces, no es que la tarea sea tediosa en sí; existe una razón y una actitud también.

La motivación no llega por sí sola sino que la acción es la que trae la motivación consigo. Empiezas a hacer las cosas y poco a poco puedes encontrar el gusto y la motivación para seguir adelante.

Las personas que con frecuencia posponen las actividades generalmente confunden la motivación y la acción.

No tiene sentido esperar a que tengas las ganas de hacer algo...si en ese momento no tienes ganas, pues no harás nada de lo que tienes que hacer.

Tú misma tienes que impulsarte.

Encuentra los incentivos tu misma. Simplemente comienza la actividad...no pienses...sólo hazlo.

Tómate el tiempo; digamos que te propones que en cinco minutos los trastes estarán limpios y simplemente lo haces.

¿Qué hubiera pasado si esos cinco minutos los hubieras dedicado a lamentarte y hacer tiempo por no empezar a lavar los trastes? ¿Ves la diferencia? Ya lo hiciste y realmente te has quitado un peso de encima.

Ahora, hablemos de limpiar la casa. ¿Cómo no nos vamos a agobiar con la infinidad de actividades que tenemos que hacer?

Aparte que se trata de no estar presentable por varias horas; no querremos recibir visitas con todo el polvo que hemos levantado ¿no es así?

Lo más práctico para estos casos es separar el aseo de la casa en varias actividades. Es decir, no pensar en “voy a limpiar la casa” sino en “voy a lavar los trastes, tender camas y sacudir muebles”

¿Cuánto tiempo te llevará esto último? ¿Una hora? ¡Perfecto! En una hora habrás terminado todo eso y tu casa se verá aseada.

¿Te quedó mucho tiempo disponible? ¿Qué más puedes hacer en un período de dos horas? ¡Exacto! Puedes lavar y secar la ropa, plancharla y doblarla.

¿Sabes cuál es la diferencia ahora?

Que habrás tenido la satisfacción de haber terminado varias actividades que te propusiste. Esta será tu mejor motivación. Tenemos que aceptar que si nuestra meta del día es “limpiar toda la casa”, rara vez nos sentiremos satisfechas por haber terminado todo el aseo. Entonces, encontremos nuestra motivación en los pequeños logros en vez de pensar y agobiarte en todo lo que tienes que hacer.

2 comentarios:

Maria dijo...

Que artículo más interesante. No esperar a encontrar la motivación, sino hacer lo que sea, aún sin ganas, y la satisfacción aparecerá. Me ha encantado. Me resulta muy útil porque a mí me pasa esto de posponer infinidad de veces.

1beso.

clotted cream dijo...

A mí me pasa lo mismo, que tiendo a posopponer, y lo mejor es hacerlo, sin más, y luego te sientes super bien.
Besos

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