10 Pasos para un Armario Ropero Feliz

domingo, 31 de octubre de 2010


Nuestro armario ropero es una de las áreas de la casa menos respetadas. A menudo lleno desde el suelo hasta el techo con ropas, maletines, bolsos y zapatos. Valioso espacio de la barra está invadido por perchas y ropa desparejada. Libros y revistas han aparecido de la nada. La ropa de cama está mezclada con toallas, paraguas y zapatos. A penas puedes ver el suelo. Antes de que te hayas dado cuenta, tu armario se ha convertido en un centro de trastos!!
Aquí tenéis unos consejos fáciles. Haced caso del antiguo dicho: “Menos es más”. Ahorrarás una gran cantidad de tiempo, dinero y stress al “adelgazar” vuestro enorme ropero.
1. CONSIGUE LOS ACCESORIOS NECESARIOS. Para empezar compra un juego de 30 perchas, o 60 si el armario es compartido por dos personas. Cómpralas de plástico robusto. No son caras y se pueden comprar en tiendas de artículos para el hogar. Cómpralas todas de un color para dar uniformidad al armario (o si compartes el armario con alguien, escoge un color para ti y otro para la otra persona).
Mientras estás en la tienda, también coge unas cuantas perchas robustas para faldas y pantalones. Las perchas verticales con pinzas que sujetan 5 o 6 faldas en una sola percha son una gran elección. También, coge unas barras expandibles para los zapatos y un corbatero, si utilizas corbatas.
2. EMPIEZA CON UN ESPACIO LIMPIO. Saca todo (sí, todo) lo que tengas ahora mismo en el armario.
Ten en mente, mientras estás haciendo esto, que probablemente sólo uses el 20% de tu ropa regularmente, un 10% en ocasiones especiales, y el otro 70% probablemente no lo vuelvas a utilizar en absoluto.
3. SEPARA LA ROPA EN 5 MONTONES.
a. Ropa que cumplan cualquiera de estos criterios:
i. Está desfasado
ii. Está roto
iii. Tiene manchas (que no se pueden quitar)
iv. Ya no te valen (si no estás segura, pruébatelas ahora mismo)
v. Crees que volverán a estar de moda algún día
vi. No piensas volver a llevarlas
b. Perchas de alambre (son débiles, y estropean tu ropa)
c. Ropa que necesitan reparaciones menores, como coser un dobladillo o un botón. Si es demasiado engorro repararlo, no lo pongas en este montón.
d. Ropa que te encanta y llevas al menos una vez al mes Y ropa que te encanta y llevas por lo menos 2 veces al año (ropa para ocasiones especiales). Tu armario siempre debería hacerte sentir bien contigo misma. Si no te encanta o no lo llevas con frecuencia, no pertenece a este montón.
e. Cualquier otro artículo que no encajen en las categorías a, b, c ó d.
4. CATEGORÍAS A O B: TÍRALAS O DÓNALAS. Vale, aquí viene la parte divertida. Coge una bolsa de basura de plástico grande y mete todo (sí, todo) del montón A. Llévalo a alguna organización caritativa local y tíralo ahora mismo o mañana por la mañana.
Si todavía estás leyendo esto con incredulidad, respira hondo para superar el shock inicial, y luego continúa y tira o dónalo. Te sentirás mejor al final.
Mientras estás en ello, toma todas esas terribles y horribles perchas de alambre (¿has pillado ya que no me gustan las perchas de alambre ni un pelo?) de tu montón B y llévalas a la tintorería para ser recicladas o tíralas inmediatamente.
Vamos... ¿¿todavía estás considerando guardar algo de tus montones A o B?? Por favor, tíralo, son trastos. Te sentirás mejor sobre ello cuando tu armario esté organizado, atractivo y libre de caos.
5. CATEGORÍA C: REPÁRALO EN DOS SEMANAS. Vale, ahora que tus montones A y B han sido donados o tirados (espero), movámonos al montón C. Este montón debería contener aquellos artículos de ropas que necesiten reparaciones menores. Toma una cesta o contenedor y mete el montón entero en él. Ahora lleva la cesta a tu área de reparación de ropa.
Date un plazo de dos semanas. Si no está hecho en dos semanas, tíralo o dona la cesta entera. Después de todo si no es suficientemente importante para que lo repares, es un estorbo. ¿Suena drástico? Yo no te llevaría a equivocarte. Es muy fácil apilar trastos, y quiero ayudarte a eliminar cualquier oportunidad de que vuelva a sucederte.
6. CATEGORÍA D: ORGANIZA LO QUE VAS A CONSERVAR. Clasifica todo lo que hay en tu montón D por categorías (blusas, faldas, pantalones, trajes, etc.) Cuando clasifiques, empieza con una categoría. Toma un artículo cada vez y ponlo en una percha (las robustas de plástico de color) y cuélgalo en el armario. (Nota importante: Si encuentras algo que no pertenecía al armario en primer lugar, no lo pongas ahí de nuevo.)
Haz esto hasta que te las hayas arreglado para colgar todas las categorías de ropa, asegurándote de que todas las prendas y perchas están en la misma dirección. (A propósito, si compartes el armario con alguien, no mezcles las prendas. Pon las prendas de cada uno en un lado del armario).
7. CATEGORÍA E: CATEGORIZA Y ORGANIZA TODO LO DEMÁS. Si, dada la falta de espacio de almacenaje adicional, tienes algunos artículos que simplemente tienen que volver al armario, y todavía no están en él (el montón E), categorízalas. Luego compra algunos contenedores o cajas que no sean caros para que cada categoría se mantenga separada y coloca estos contenedores en las estanterías de tu armario.
Ahora es un buen momento para poner tu nuevo, robusto y expandible zapatero de barras y coloca bien los zapatos en él.
8. TOQUES FINALES. Ahora, ya estás preparada para los toques finales. Si instalas unos ganchos en una pared vacía del armario, podrás colgar cinturones, paraguas y bolsos. Si tienes suerte y tienes cajonera en tu armario, los bolsos y sobreros pueden guardarse ahí, si no, ponlos en las estanterías del armario.
Incluso puedes colocar un zapatero de tela en la puerta para accesorios pequeños, como medias, bufandas, joyas y otros. No pongas zapatos en ello. Puede que sea gracioso, pero los bolsillos son demasiado endebles y difíciles para el peso de la mayoría de los zapatos, además, se manchan con las suelas.
9. ÚLTIMAS NOTAS. No sobrecargues. Debería haber suficiente sitio en tu armario para meter o sacar cualquier artículo. Si no lo hay, considera “adelgazar” tu ropero un poco más. La meta es la calidad, no la cantidad. No compres nada más para llevar sin primero determinar si realmente lo necesitas. A algunas personas les gusta descartar algo con lo que ya no están contentas antes de añadir una prenda nueva.
10. CELÉBRALO. ¡Felicidades! Ya has terminado. ¿No te sientes genial? Te mereces una recompensa especial por tu trabajo duro. Sal a cenar, o a tomar un helado con chocolate caliente. Ve a que te den un masaje. Alquila tu película favorita. Sé feliz. ¡Tú armario lo es!

Escrito por Maria Gracia (Getorganizednow.com)

4 comentarios:

Ɣɑɲęşɑ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ dijo...

Genial la organización, la semana que viene voy a ponerme manos a la obra dado que voy a organizar los dos armarios para mover la ropa de invierno.

Gracias

Ɣɑɲęşɑ Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ dijo...

Genial el post sobre la organización del armario.

La semana que viene dado que me voy a poner a cambiar la ropa de invierno, me pondré manos a la obra.

La verdad que es una manera divertida de pasar el rato ordenando.

GRACIAS

Ama de Casa y Mamá dijo...

¡Genial artículo!
Tener todo organizado, en su lugar, es fundamental para disfrutar de una casa ordenada... y para poder saber qué tenemos en el ropero y encontrar lo que buscamos!
Me gusta la idea de las categorías *conservar*, *reparar* y *donar*.
Saludos!

clotted cream dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios, a ver si logramos todas tener unos armarios envidiables :-)

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